Para algunos especialistas la economía colombiana adoptó una dependencia de los ingresos del narcotráfico. Incluso, al darse esto por hecho en el país, los carteles de droga se han fortalecido porque han logrado infiltrarse en la estructura política del país.
De hecho, estos ingresos se están destinando a la inversión, generando empleos y contribuye a financiar el creciente déficit externo. Los mantiene con estabilidad como pueblo y los ayuda a contar con altas reservas monetarias.
Por más que el país se sustente de esta forma, el narcotráfico se sigue viendo desde un punto de vista criminológico a nivel mundial.
Por otro lado, al parecer las exportaciones desde Colombia son frecuentes. Se estimula que son muchos los países recibidores de drogas de manera secreta, ya que no se han empleado acciones públicas en contra de los actos narcotraficantes.
El último caso siendo investigado, es de un submarino colombiano con capacidad de trasportar gran cantidad de cocaína y marihuana. Este fue encontrado en la zona rural Cauca en el río Timgiqui a 287 km al suroeste de la capital, con destino a México.
Los responsables estaban desaparecidos, ya que el submarino se encontraba descompuesto y con toda la droga en él. Eran alrededor de 150 kilos de marihuana y de cocaína. Se interpreta que el submarino dejó de funcionar por falta de combustible.

Conjunto de drogas encontradas en el submarino colombiano con destino a México.
Se desconocen a aquellos quienes serían los recibidores de esta cantidad de drogas en México, pero ahora tenemos otro punto al que acceder e investigar.
Qué manera de destruir a una población. Tanto local como mundial. Las drogas se expanden cada vez más, y por lo tanto la necesidad de ellas también.